El director general de Cartera ComĆŗn de Servicios del SNS y Farmacia del Ministerio de Sanidad, CĆ©sar HernĆ”ndez, ha reflexionado sobre el nuevo modelo de evaluación y cómo debe impactar sobre el modelo de prestación farmacĆ©utica, durante su participación en la jornada Post ISPOR organizada por el CapĆtulo EspaƱol de ISPOR y Diariofarma.
El director general de Cartera ComĆŗn de Servicios del SNS y Farmacia del Ministerio de Sanidad, CĆ©sar HernĆ”ndez, cree que el nuevo modelo de evaluación de tecnologĆas sanitarias, vigente a partir del Reglamento europeo, que se producirĆ” desde el próximo 12 de enero de 2025, y el nuevo Real Decreto de Evaluación de TecnologĆas Sanitarias, en estos momentos en elaboración, debe ser una pieza esencial que sirva para impulsar el āprofundo cambio que hace falta en el sistema farmacĆ©utico en relación con la demanda y la ofertaā y dar lugar a un sistema āsistema basado en nuestra realidad y adaptado a nuestra realidadā.
HernĆ”ndez hizo esta valoración en el marco de la intervención que desarrolló en la Jornada Post ISPOR, organizada conjuntamente por el CapĆtulo EspaƱol de ISPOR y Diariofarma, y que bajo el tĆtulo āHacia un futuro sostenible: impacto de los cambios en la regulación de la HTAā analizó la realidad actual y futura en este Ć”mbito de evaluación.
El director general estableció que el modelo de prestación farmacĆ©utica en EspaƱa y el acceso debe cambiar en dos vertientes principales, dado que a pesar de invertir 1.000 millones de euros anuales adicionales y alcanzar ya un 30% de la inversión sanitaria, el resultado es āuna profunda insatisfacciónā en muchos agentes del sector. Por ese motivo, considera que hay que avanzar hacia una transformación y, en este sentido, reclamó que habrĆa que pasar de un modelo basado en la oferta a uno dirigido por la demanda y las necesidades de los sistemas sanitarios, por un lado, y, por otro, consideró que se debe tener en cuenta la realidad espaƱola de acceso a los medicamentos para ajustar la variable precio de los mismos.
De un modelo de oferta a otro de demanda
Entrando en el primero de los aspectos, HernĆ”ndez criticó que nos encontramos en un sistema en el que la industria, principalmente de medicamentos, realiza sus ofertas de productos al sistema y eso produce un desplazamiento de otras tecnologĆas con menor rotación en la innovación y, ademĆ”s, muchas veces, esos productos no obedecen a las necesidades del sistema. El director general seƱaló la necesidad de preservar un espacio para los productos sanitarios y otras tecnologĆas, igual que se reserva un espacio para Ć”mbitos farmacĆ©uticos menos innovadores que la oncologĆa, como ejemplo ya que no puede haber Ć”reas cuya inversión estĆ© āsubordinadaā a la de otros Ć”mbitos.
De este modo, explicó que el verdadero elemento tractor estĆ” donde los compradores ejercen su poder de compra. AdemĆ”s, fijó dos āmomentos mĆ”gicosā de influencia en los proveedores de tecnologĆas: uno en la decisión de autorización y otro en el acceso al sistema. El primero de ellos ya estĆ” armonizado, pero con respecto del segundo planteó la necesidad de avanzar hacia āclubes de compraā que pongan en valor un mercado europeo de 450 millones de personas frente a mercados de 47 millones como el espaƱol. Avanzar hacia esta situación, aunque reconoció que es difĆcil, serĆa clave para ātransformar el sistema basado en oferta a uno basado en la demandaā.
El otro aspecto clave que HernĆ”ndez quiere explotar es cambiar el concepto de que el acceso en EspaƱa es peor que en otros paĆses europeos. El director general expuso una serie de elementos que respaldarĆan su afirmación, sin negar que lo que sĆ es cierto es la existencia de un problema de plazos. El responsable ministerial planteó que nuestro paĆs es el que mĆ”s porcentaje de Producto Interior Bruto (PIB) destina a tecnologĆas sanitarias: āun 2%, frente al 1,8% de Portugal, el 1,3% de la media europea o el 1% de Reino Unidoā, explicó. AdemĆ”s, consideró que, en cuanto a los medicamentos innovadores, EspaƱa es de los que mĆ”s consumo per cĆ”pita tienen a consecuencia de una rĆ”pida introducción tras la decisión de financiación y precio. SegĆŗn Ć©l, estos dos indicadores no cuadran con la sensación generalizada existente del problema de acceso a los medicamentos en nuestro paĆs.
El precio alemƔn y la N espaƱola
Por ese motivo, consideró necesario poner en marcha āun sistema adaptado a nuestra realidadā ya que hay aspectos de nuestro sistema que āno se pueden ni se debe intentar cambiarā, como la cultura de los profesionales, las caracterĆsticas del modelo sanitario o el impulso polĆtico al sistema sanitario. Por ese motivo, y ante la situación de que āel mayor problemaā con el que se ha encontrado en estos aƱos, āmĆ”s que el precio (P), es el cĆ”lculo de la āNāā, cree que hay que avanzar hacia āun sistema equilibrado y predecible, basado en nuestras realidades y adaptado a nuestras necesidadesā.
HernĆ”ndez insistió en que EspaƱa tiene una āoportunidadā, al igual que ocurrió con los ensayos clĆnicos, de āconvencer a las compaƱĆas farmacĆ©uticas de que las peculiaridades de acceso de EspaƱa hacen de nosotros un paĆs donde trabajarā. Eso sĆ, advirtió de que ālo que no se puede es trabajar con el precio alemĆ”n y la N espaƱola. SerĆa injusto; pero si trabajamos con nuestra N y nuestros P, quizĆ” seamos capaces de encontrar un sistema en el que todos salgamos beneficiadosā, sentenció.
Nuevo modelo de evaluación
Teniendo claros estos objetivos, HernĆ”ndez analizó la situación del Real Decreto de Evaluación de TecnologĆas Sanitarias, un texto que se estĆ” retrasando en la publicación de un articulado para alegaciones ya que aĆŗn no ha sido discutido con las comunidades autónomas (este martes estĆ” previsto que se aborde en la reunión de la Comisión Permanente de Farmacia); con la Red EspaƱola de Agencias de Evaluación de TecnologĆas Sanitarias y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud (RedETS), asĆ como con otros ministerios implicados. Pese a esta situación, CĆ©sar HernĆ”ndez mantiene el compromiso de tener un documento antes del verano para recabar aportaciones en el segundo semestre del aƱo, mientras que los borradores de los articulados de la Ley de GarantĆas y el Real Decreto de Financiación y Precio de Productos Sanitarios, podrĆan ver la luz a finales de aƱo.

El director general expuso que la legislación sobre tecnologĆas sanitarias āes una pieza importante, pero no es un fin en sĆ mismaā, por lo que debe estar āen armonĆa con el resto del procesoā de financiación y precio, aunque no prevĆ© una conexión real entre el decreto de ETS y el de precio y financiación de medicamentos a travĆ©s de algĆŗn artĆculo que empiece a regular ya el nuevo proceso de decisión. En cualquier caso, consideró que el nuevo real decreto ādebe apoyar la toma de decisiones, proporcionando evaluaciones que realmente impacten en los problemas reales que tenemos: acceso y sostenibilidadā.
HernĆ”ndez planteó que el planteamiento del nuevo modelo de evaluación busca āestar al servicio de la toma de decisiones y hacerlo con independencia y participaciónā. Por ese motivo, destacó que las evaluaciones deben estar āen el momento, forma y tiempo en que son necesariasā, de manera que no āinterrumpan ni retrasenā, el proceso de decisión.
AdemĆ”s, planteó que el Real Decreto de evaluación de tecnologĆas sanitarias debe integrarse con la normativa europea con el objetivo de āevitar duplicaciones innecesarias a nivel nacional y asegurar que todo estĆ© alineado con el desarrollo europeoā, y seƱaló que debe existir un sistema de gobernanza āclaro y con delimitación de funcionesā. Eso sĆ, explicó que eso no significa que cada una de las partes puedan funcionar a su ālibre albedrĆoā, sino que todo debe estar āmuy vertebrado y orientado a la toma de decisionesā.
El responsable ministerial tambiĆ©n seƱaló la necesidad de que el nuevo sistema estĆ© āsuficientemente dotado de recursosā y que las decisiones puedan dejar de ser ātodo o nadaā o ser permanentes, por lo que deben establecerse āmecanismos que permitan la reevaluación, manteniendo la predictibilidad y estabilidad del sistemaā.
De cara al futuro a medio plazo, HernĆ”ndez se sentirĆa satisfecho con el modelo si se ha avanzado en participación, algo āirrenunciableā, pero si tambiĆ©n se han mejorado los tiempos hasta la decisión y si se ha mejorado la satisfacción y no se ha incrementado la complejidad. A este respecto, plantea que el modelo deberĆa ser mucho āmenos complejo y mĆ”s eficienteā ya que en los Ćŗltimos aƱos se ha avanzado en complejidad para tratar de dar respuesta a cambios de paradigma que āno se han validadoā finalmente.